¡Viva el Pedro Ximenez del Priorato!, tan poco conocido y tan bien integrado en la zona después de tanto tiempo...!!!
Al hablar de Pedro Ximénes, todo el mundo piensa en los excelentes y untuosos vinos de longeva crianza y tan ideales para los postres dulces, el tabaco y la larga sobremesa...
Un productor de Poboleda, nos habló de él y no hemos podido resistir la curiosidad de elaborarlo como vino tranquilo, de mesa. Un resultado del todo sorprendente.
Afrutado en el aroma y también en boca, singular y diferente. Se muestra en cierto momento como seco, pero es también dulce y ufano, valiente y tenaz.
A maridar con pescados sobre todo, pero también con postres y fruta del tiempo. Lo que se puede llamar un vino original del Priorato.
En la zona, difícilmente variedades foráneas, por muy conocidas que sean, llegarán a interpretar la sintonía que pueden ofrecer los vinos blancos autóctonos, llámense Garnacha o Pedro Ximénes; muy muy de la zona.

